en General

AURRULAQUE 2016: “Por un uso amigable de la Sierra de Guadarrama”

El pasado sábado 9 de julio se celebró el tradicional Aurrulaque, fiesta montañera reivindicativa de los valores históricos, naturales, paisajísticos, tradicionales y culturales de la Sierra de Guadarrama. Un grupo de dulzaineros amenizaron la marcha en varios puntos de su recorrido. El itinerario se inició en el Centro de Visitantes de las Dehesas (Cercedilla), para por el Camino del Agua, Vereda de los Encuentros y Vereda Alta acceder al Mirador Luis Rosales, donde Julio Vías dio lectura al manifiesto “Por un uso amigable de la Sierra de Guadarrama”.


En el Mirador Luis Rosales, Antonio Saenz de Miera (organizador de los Aurrulaques, guadarrameño, y cuyo sentimiento hacia esta Sierra le sitúan como uno de los más entusiastas e implicados guadarramistas) dio paso a la lectura del manifiesto por parte de Julio Vías, al que presentó otro insigne guadarramista como Eduardo Martínez de Pisón. El célebre guadarramista Julio Vías comenzó la lectura del manifiesto, en el que se denuncian los malos usos de la Sierra, haciendo ver a los responsables correspondientes que debe primar la conservación de la Sierra de Guadarrama por encima de los deseos personales y deportivos, ya sean individuales como de sociedades.

Imágenes del Aurrulaque 2016

El manifiesto se ha centrado en las actividades que alteran y dañan gravemente a la sierra de Guadarrama, siendo necesaria una regulación en la que se tomen medidas, en cierto modo polémicas, para una mejor conservación de este espacio natural. Tras su lectura se generó un breve debate en el que el presidente de Peñalara (Pedro Nicolás) el consejero de Medio Ambiente de la CAM (Jaime González Taboada), y el codirector del P.N. de la Sierra de Guadarrama (Pablo Sanjuanbenito) contestaron a las preguntas que algunos participantes realizaron, y tras lo cual se dio por finalizado el Aurrulaque 2016.

Sobre el manifiesto leído por Julio Vías, algunos lo suscribimos en su totalidad, otros lo harán con matices, y el resto no estarán en nada de acuerdo. Partiendo del principio que la Sierra es de todo aquel que quiera disfrutarla; esto no implica un “cheque en blanco” para realizar en ella actividades que la agredan gravemente. El problema es hasta que punto estamos dispuestos a ceder y renunciar, a dejar aparcados “egoísmos” propios y colectivos, en cambiar en parte las necesidades y transformar los hábitos que hasta ahora teníamos respecto a esta Sierra.

La conservación de la Sierra de Guadarrama requiere de esfuerzos y sacrificios, de cada uno de nosotros, de administraciones regionales y locales, de asociaciones deportivas y clubs de montaña, y de empresas privadas. Mientras no entendamos esto y no se pongan los medios necesarios, la Sierra de Guadarrama pagará las consecuencias (quizás irreversibles). Esperemos que las entidades encargadas de la gestión del P.N. de la Sierra de Guadarrama tomen las medidas necesarias para una mejor conservación de este espacio natural, y que las generaciones futuras se sientan orgullosas del legado recibido.




© Imágenes y texto de Rafael Rodríguez